EN EL ALCARAVÁN 4

12 de abril de 2013

FALTARÍA MÁS...





J M Ferreira Cunquero


 Foto: ignaciotrillo.wordpress.com

Nada…, que se han puesto de acuerdo los gerifaltes de la cosa fáctica a la hora de sacudir las alfombras de la porquería, sin cavilar que tanta polvareda al mismo tiempo puede jodernos el olfato. Y es que uno ya no sabe si huele a chorizo añejo el panorama político-cañí, o es que el muladar donde defecan los guaperas que nos han guindado la pasta, expiden olorosos perfumes de la chacina nacional más cochinera.

El tío Bárcenas tiene a los sobrinos que fueron destinatarios de sus bondadosos sobres agarrados por los mismísimos, con tanta fuerza que ni la pían, no vaya a ser que se les añusgue el cotarro. La gran paella político-valenciana apesta y lo de los ERES andaluces, en el corazón izquierdoso hace trizas los ideales prostituidos por una caterva de repugnantes delincuentes.

El caso no es que se lo lleven con esa cara dura, que ni competir con ella podría el mismísimo cemento. El problema de fondo es que ni vemos en la trena a los trincones, ni los suponemos devolviendo la pasta que nos han robado por el morro. Lo de que alguien dimita o sea expulsado del venerable chollo tripero, todavía es más inverosímil, pues las imputaciones aquí son meras nominaciones a la popularidad más sonora.

Y como contrapunto del tinglado, es curioso comprobar cómo el bastón súper monárquico atiza con furia sobre el cogote de la mismísima Zarzuela, mientras que una parte de la izquierda menos izquierda, tildándose de republicana, defiende la institución como si les fuese en ello la vida.  Es para barruntar que algún potaje insólito se está cociendo en los sótanos de la derechona menos fiable, que puede estar manejando la bulla democrática en estos días tan apáticos y decadentes. Por otro lado, mientras hablamos de sábanas calentorras y urdangarinadas, siguen a la fuga los grandes tracaleros que nos han dejado en pelotas. Eso sí, el pobre Urdangarín puede irse tranquilo a Qatar, pues la fiscalía cuidará como Dios manda de su querida esposa, la Infanta doña Cristina. Faltaría más…
Pubicado en el diario El Adelanto de Salamanca 12.04.13

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